jueves, 11 de junio de 2026

A la de dos...!!!

Tan solo falta un mes para la mayoría de edad. Dieciocho años tiene casi ya esta
criatura de blog. Y en breves, dentro de dos entradas, cumplirá sus, nada más y nada menos que, 777 entradas.
Mientras tanto, mientras esperamos al 15 de Julio, en que se cumplirá dicho aniversario, ya voy pensando si echarle de casa y que se busque la vida por el mundo de los blogs. Poder descansar del arduo trabajo de tenerle mantenido.
En el mundo de la sobre-información, este blog ya hace muchos años que dejó de aportar algo al ecosistema de las redes, a quien o para quien iba dirigido y y para todos aquellos que se pasaron alguna vez pero que en el mundo rápido en el que vivimos ya no tienen tiempo para leer lo que yo ya no tengo tiempo para redactar.
Con los ojos entornados y la sonrisa en mi cara, hoy me apetece recordar las semanas pasadas. El cumpleaños-barbarie con sus bailes desenfrenados durante horas sin parar (como a mi me gusta. Y si hay que bailar, se baila en condiciones). Monika me preguntaba indignada aquella noche como era capaz de estar bailando el son con esas chicas, a lo que yo le respondí con esta gran frase de Juan perro de su canción El Cigarrito (Yo soy hombre, fumo y bebo, y bailo en los carnavales).
Hoy pondré esta pedazo de canción, ya que creo que refleja perfectamente mi manera de actuar en las reuniones sociales y fiestas de guardar en mi memoria.
Y mientras suena la canción seguiré recordando el cumple, el fiestón de inauguración de la Peña del Huerto al que estuvimos invitados y muy bien acogidos y queridos como siempre y la grabación del primer videoclip de los Albert Primero que tuvieron a bien invitarnos a participar y a soportar a los cada vez más tontos músicos narcisistas de la ciudad.
Voy a fumarme mi cigarrito al son de esta canción.
 
tema: El cigarrito
autor: Juan Perro
disco: Cantares de vela
año: 2002

 

viernes, 5 de junio de 2026

A tres

 Podría decir muchas cosas, ¿Y quien no? Tengo la cabeza llena de conversaciones conmigo mismo que podrían ser candidatas a ser reflejadas en este blog. Podría contarlo, pero también callarlo, como el resto, como los demás. Cada entrada se alejas más de los principios, y sin embargo se acerca más a lo desconocido. Mientras, se van cumpliendo aniversarios y números caprichosos. Esta será la entrada 774, y parece irremediable llegar a la simbólica cifra de los tres sietes.
Hemos sobrevivido. Al fin de semana y a la terrible semana que ya vamos dejando atrás. Y son muchos los recuerdos los que quedarán en mi memoria y me consta que también el recuerdo colectivo de quienes estuvieron. Solo puedo estar agradecido y por otra parte avergonzado por todo y nada a la vez.
A estas alturas, veo que me dejé grandes canciones en el tintero. Digamos que fue más una muestra que un total integro. Imagino que como siempre. Aunque siempre pienso en lo triste de dejarse alguna. Pero es imposible, por lo visto.
Las canciones son ese pequeño rincón momentáneo que te hacen sentir eterno, y traté de que las dos noches lo fueran. Ahora en mi cabeza, tan solo queda el recuerdo y las muchas que quedaron fuera.
Gracias por contar conmigo y por tus palabras. 
 
tema: Juan Charrasqueado
interprete: Antonio Aguilar

 
 

martes, 26 de mayo de 2026

Plantado en mi cabeza

 Y es que cuando una melodía viene a mi memoria, no puedo sacarla durante
días. A todas horas, en el trabajo, durante la comida, mientras conduzco, mientras duermo... En fin. Así que una vez más la canción de hoy es la que me atormenta agradablemente y suena en mi mente sin parar.
Este fin de semana intentaré que suene bien fuerte, pues no conozco a nadie que no le pueda gustar o animar el ritmo que conseguía el señor Pérez Prado.  

tema: Cherry pink and apple blossom
autor: Louiguy
interprete: Pérez Prado
año: 1953
 

 

lunes, 11 de mayo de 2026

Hacer reír, tan solo reír

 Las pasadas madrugadas andábame yo pensando en la vorágine de cosas y
personas en las que pienso tras levantarme, tomarme un café y volver a la cama. No son infinitas, pero sí demasiadas. Cientos de pensamientos se agolpan en mi cabeza cuando lo que más me gustaría es poderme dormir de nuevo. Sin embargo me sigo proponiendo cada fin de semana lo mismo y siempre me desilusiona verme incapaz de coger otra vez el sueño, y a cambio solo obtengo una mente colapsada de ideas, conversaciones imaginarias con otras personas e incluso propósitos para la semana próxima, el mes venidero o el año siguiente. Ordeno y planifico, repaso canciones en mi cabeza, recuerdo a personas, momentos o pienso en como actuar en el futuro próximo ante conversaciones con amigos, compañeros o con quien quiera que sea.
Desde luego, se me ocurren mis mejores ideas ( o eso pienso yo) y sin embargo nunca tengo ni este blog para escribirlas, ni un cuaderno y bolígrafo, ni el móvil cerca. Siempre he mantenido que mis mejores ideas vuelan y no hay manera de dejarlas plasmadas. Algo así como la frase de Picasso: "La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando".
En fin, de las miles de cosas que me dio para pensar este fin de semana, no recuerdo ninguna para hablar aquí. 
Pero hoy quiero hacer un alegato a la risa y a lo sencillo que es a veces lo que más difícil parece. A veces una llamada no esperada. Tan solo charlar y hacer comentarios que sabes que el interlocutor se va a reír es lo mejor, lo más necesario. Y más cuando quizá esos pocos segundos de risa se saborean con la intensidad de saberse que podría no haber muchos más.
Siempre fui un poco bufón. El que saca la sonrisa a los demás, el que hacía orinarse encima a media familia con mis monólogos, aunque en aquel entonces no se llamaba así a ponerse delante del público para hacerle reír. No se me daba mal, ahora se me va dando peor a no ser que sienta que quien me escucha lo necesita de veras. En ese caso, saco todo mi desparpajo y mi humor ácido y hago reír a quien lo necesite. Tan solo porque lo necesite, tan solo porque me resulta fácil, porque a veces tan solo basta con un poco de humor para romper el hielo y el miedo.
La seriedad se ha apoderado de todo y de todos. Estamos perdiendo la facultad de quitarle hierro al asunto y reírnos de todo, de todos y sobretodo de uno mismo. 
Hoy y con este tema solo puedo poner un tema con humor, pero un gran tema.
 
tema: Soy un Nenúfar Solitario
interpretes:  Faemino y Pepin Tre
disco: 18 Boleros Chulos
año: 2003 
 

   

sábado, 2 de mayo de 2026

Como decíamos ayer

 Dijimos muchas cosas y de múltiples índoles. Así que por traer uno al azar... 
¿Hay diferencia alguna entre quien se hace notar como artista profesional, habla como artista, vive como artista, posa y posturea como artista, cotiza como artista y una persona que duda de su profesionalidad, huye de los artistas y del objetivo de la cámara, pero realmente realiza el mismo número de eventos como artista y cotiza como artista que el primero? 
El primero parece ser artista, sin embargo ¿el segundo no lo es? ¿O quizá ninguno lo sea? ¿El nivel de fama te hace más artista?¿El nivel de fama te hace menos profesional?
Pues eso.
De las muchas cosas (algunas interesantes) que se dijeron ayer, se habló entre otras, de esto. Y yo fui quien propuso que quien realiza el mismo número de conciertos al año que un amateur, y todos ellos en la misma ciudad de residencia al igual que un aficionado a quien nadie conoce más que en su ciudad o pueblo, no debería ser considerado más profesional o mejor dicho, más artista que quien también cobra por sus royalties y eventos pero no está nunca en boca de todos, no vive exclusivamente de hacer conciertos, no está permanentemente en las redes sociales y se comporta con los demás como un ciudadano normal y no con un extravagante halo de artisteo.
 
Ayer también tuve tiempo de conocer otros artistas por recomendaciones de amigos, y a la vez hacer alguna recomendación propia que hoy traigo aquí para quien tenga ganas de escuchar algún grupo más reciente.
En el caso de hoy traigo a este power trío de Sevilla que cada vez me gusta más y que conocí hace muy poco tiempo, pero que sin embargo ya tienen un grandísimo número de seguidores. Yo no los conocía y ahora están entre mis favoritos por sus pintas de gente normal, su sonido tan cercano a mis gustos y sobretodo por la calidad de sus letras y forma de interpretarlas.
Creo que hacía un tiempo ya que no aparecía una voz de este estilo (con la mala leche que tanta falta hace en estos tiempos de resignación social) y con unas letras afiladas y sin censura por el qué dirán (si te escuchan decir eso).
 
Os dejo su más escuchado single pero quizá no el mejor tema. Un tema que dicho por ellos es: "Un canto de fuerza hacia la mujer que está cansada de una sociedad machista que ni la mira ni la trata como se merece; es un grito combativo contra todo tipo de violencia hacia las mujeres; es un bastón de apoyo, una mirada que condena, un puño que se alza, y un codo que se une a otro codo en esta lucha". 
 
Pd: Espero que vengan pronto por mi ciudad.
 
tema: Potra de rabia y miel
autor: Rienda suelta
disco: ¿Donde está el hombre malo?
año: 2025 
 

 

lunes, 20 de abril de 2026

Lo que dura este Quinto

 Ese será el tiempo que hoy dedicaré a esta entrada. Lo que me dure el Quinto de cerveza que me estoy tomando ahorita.
No sé por qué. No lo decido yo, pero tengo mis temporadas de estilos sin darme cuenta. Y aunque la semana pasada estuve todo el tiempo escuchando a Boccherini y su música tan punk para la época, debo decir que ya son muchas las semanas que ando volviendo a la música de méxico. 
Se me va acabando el Quinto y hoy quiero poner esta ranchera en honor a los amigos que cuentan conmigo para que vaya a compartir sus momentos más felices e importantes. Por otro lado, y tras muchos años de ensayo y error, ya me voy dando cuenta de que los eventos importantes y yo no somos compatibles. No sirvo para eso. Perdí la mesura hace demasiado tiempo. Se me hincha el pecho de pensar en esa ocasión tan esperada y tan importante, pero en pocos minutos, me bebo hasta el agua de los floreros (yo creo que esta frase ya la doy por literal hace demasiado tiempo) y pierdo el norte con una facilidad pasmosa.
Después, hay que volver. Y nunca sé como he vuelto. Quizá nunca pierdo el sentido en mis eufóricas celebraciones de la vida, pero cada domingo es una nebulosa en la que me cuesta recordar las conversaciones, las personas con las que he estado, las canciones que he cantado, las que he bailado y lo mucho que he tomado. Me cuesta recordar como he llegado a casa y me siento invadido por la felicidad absoluta de haber extraído todo el meollo a la vida, pero triste de no recordar cada instante por la gran cantidad de intensos momentos que deparan las noches de dos días.
Tendré que decir que no a un viejo amigo y su boda. Tengo quinientos cuarenta kilómetros de vuelta perfectos para matarme en cualquier punto entre A y B y si llego vivo no recordar ni la mitad del fin de semana. 
Y tendré que decir que no al sesenta cumpleaños de mi gran y querido Nando que me requiere a su lado junto a mi guitarra y mis rancheras que tanto le hacen sentir pletórico. Sin embargo me separan de mi casa cerca de cuatro cientos kilómetros perfectos para matarse si no has dormido y si acabas de brindar y cantar tu última ranchera dos minutos antes de coger el coche.
Ya veremos que decido, aún me lo estoy pensando. Mientras tanto y como se me ha acabado ya esta cerveza, os dejo con esta pedazo de ranchera pero voy a buscar y dejar aquí la versión con más coraje y la menos artificiosa. Guitarra y voz, como en las noches en Selaya o en los Guariches.
 
tema: Tu recuerdo y yo
autor: José Alfredo Jiménez
interprete: Chavela Vargas
año: 1998
 

 

viernes, 10 de abril de 2026

Yo... esto lo veo como un toro

 No se me ocurre mejor forma de titular esta entrada que con aquella jocosa frase que acuñó aquel joven torero de Ubrique. Y es que estos días atrás de celebración de la muerte y resurrección del hijastro del carpintero, volvió a salir esta conversación con una amiga.
 Hoy tengo que repetir esta entrada, pues esta semana teniéndola redactada de manera jocosa y sin pega alguna por mi parte, mi conexión a la red se perdió y con ella todo lo escrito. Hoy vuelvo a intentarlo a ver si tengo suerte y además calmo la sed de mis grandes amigos de leer mis cosas una vez más.
La historia es que estos días atrás estando con unos amigos salió el tema de los Toros, que últimamente parece ser un tema recurrente del que acabo conversando con diferentes amigos. 
Además y con motivo del cumpleaños de un buen amigo, le regalé por mediación de mi padre una figura de un torero y un pequeño libro del reglamento de los Toros en la comunidad autónoma de Aragón.
Hubo quien no veía apropiado semejante regalo, sin embargo yo pienso que debía regalar a mi amigo algo que sabía que le haría ilusión por sus gustos. No por los míos. Creo y he podido constatar en múltiples ocasiones que solemos regalar aquello que nos haría ilusión para uno mismo, y no siempre regalamos aquello que no siendo del agrado para nosotros mismos, sin embargo sí que le puede gustar a otra persona.
A la pregunta de ¿A ti te gustan los Toros? debo responder que sí, pero no más que las Marmotas, su versión genética femenina (las Vacas), los Osos, y cualquier otro animal. Me gustan siempre que haya una barrera física en medio. Verlos pastar y correr por el campo y las dehesas, etc. ¿En la plaza? Pues también me puede gustar la fisonomía del animal. 
Pero todos sabemos que cuando te hacen esa pregunta, nadie se refiere al animal sino a la fiesta de los Toros. A lo que tengo que responder que sí. Que también me gusta la fiesta de los Toros. Aunque con un pequeño matiz. Y es que yo quitaría de esa fiesta a los toreros, su vestimenta y argucias humanas. No voy a los Toros porque no me gusta ver el modo en que los torean y los matan, aunque el hecho de que mueran no me entristece más que los miles de animales que matan cada día en los mataderos de las empresas cárnicas, ni me entristece más que otros actos humanos que considero inhumanos.
De crío, en las vaquillas de mi pueblo, solía subir al entramado de los toriles para verlos entrar y salir del camión. Me parecía divertido, aunque no más que tirar petardos con mis amigos o montar en bici.
Una vez fui a una corrida, yo era muy pequeño y fui con mis padres. En ese tiempo si tus padres te llevaban a una corrida, tu ibas y punto. No tengo ningún trauma, ni fobias ni nada parecido. Tan solo recuerdo que pasé una tarde de calor en una plaza llena de gente. La merienda sentado en las gradas y el nombre del torero de aquella tarde, "Palomo linares". Recordaré el nombre siempre porque me parecía jocoso el hecho de que aquel torero se llamara "Palomo".
Solo fui aquella vez, pero evidentemente sé de que va esto de los Toros, pues en este país sería complicado no enterarse de que va la cosa en los aspectos más fundamentales. Seguramente un conocedor de esta fiesta y burocracia tradicional me puede argumentar un montón de cosas que yo paso por alto, pero en resumen, creo que todos sabemos de que va y en qué consiste.
Este blog lo leen algunas personas de fuera de España, pero no voy a explicar aquí este tipo de fiesta, y aún así creo que ya lo sabrán aunque solo tengan una leve idea.
Total, que de la entrada súper divertida que escribí y no se guardó a esta otra hay un mundo y esta me está quedando sosa y seria. Hay cosas que es mejor dejar atrás si ya ha pasado su momento de gracia.
En esta entrada yo quería hacer apología y defender, no al mundo de la tauromaquia, sino a toda una cultura que de una forma u otra está instalada en los habitantes de España. Me refiero y ya que estamos en un blog de música a los pasodobles. El resto es artificio estético que me parece irrisorio, desfasado y más propio de una despedida de soltero que de un deportista (como se consideran). Y respecto a las plazas, pues a mi me gustan y tienen ese no sé qué. Cosa que no me molesta que estén en cada ciudad. Tiene todas esas reminiscencias de un pasado romano con sus gladiadores. Tienen una belleza arquitectónica (todos sabemos que alguna capital de provincia de España, sólo tienen de bonito la plaza de Toros). Y solo me fastidia que estas edificaciones apenas se usen ya para otros menesteres. Antiguamente, seremos muchos los que fuimos a ver algún gran concierto a una plaza de Toros. Por no hablar de que hubo unos años en que lo más de lo más para un músico era actuar en Las Ventas de Madrid.
En resumen, quería decir que no voy a los Toros por que no me gustan. Pero no los prohibiría. Tampoco voy al futbol, ni al curling, ni al tenis, ni a clases de zumba, ni a maratones, ni a los encierros de san Fermín, y tampoco los prohibiría. De hecho creo que desde que se empezó a juzgar y querer boicotear esta fiesta, salieron nuevos contrarrevolucionarios que nunca antes iban y ahora van aunque solo sea por joder y por amor a la bandera.
Yo, solo creo que los pasodobles suenan a España, como el Sirtaki a Grecia, la chacarera y el tango a Argentina o el country a Estados Unidos. Las plazas tienen como elemento arquitectónico una belleza como los tejados de Francia o las plazas de Roma. Sin más. Querer llevarlo a lo político me parece absurdo pues si los españolitos bien supieran que la mitad de los pasodobles han sido compuestos por autores republicanos o liberales. Que los Toros de Osborne de todo el país fueron diseñados por Manolo Prieto (dibujante español y liberal), en fin. Que era una fiesta que aunaba a los seguidores de la bandera con el pajarraco y a los seguidores de la tricolor.
Y llevarlo a la defensa de los derechos de los animales, lo podría entender y defender, pero no más que otras vejaciones los derechos de otros seres vivos para deleite del ser humano.
Si un día tengo que acompañar a un amigo a una fiesta de esas, le acompañaré. Yo disfrutaré de la música y él que disfrute de lo demás. No tengo reparos en decirlo. Pero por iniciativa propia, espero no ir a una plaza a no ser que sea para ver a músicos y sea yo el que pise la arena como espectador o quizá como artista, al fin y al cabo llevo unos años ya cotizando en el epígrafe 3 de IAE que incluye a los artistas y toreros.
 
tema: Tercio de Quites
autor: Rafael Talens Pelló  
año: 1994
interprete: Banda de Música del Maestro Tejera