Las pasadas madrugadas andábame yo pensando en la vorágine de cosas y
personas en las que pienso tras levantarme, tomarme un café y volver a la cama. No son infinitas, pero sí demasiadas. Cientos de pensamientos se agolpan en mi cabeza cuando lo que más me gustaría es poderme dormir de nuevo. Sin embargo me sigo proponiendo cada fin de semana lo mismo y siempre me desilusiona verme incapaz de coger otra vez el sueño, y a cambio solo obtengo una mente colapsada de ideas, conversaciones imaginarias con otras personas e incluso propósitos para la semana próxima, el mes venidero o el año siguiente. Ordeno y planifico, repaso canciones en mi cabeza, recuerdo a personas, momentos o pienso en como actuar en el futuro próximo ante conversaciones con amigos, compañeros o con quien quiera que sea.
personas en las que pienso tras levantarme, tomarme un café y volver a la cama. No son infinitas, pero sí demasiadas. Cientos de pensamientos se agolpan en mi cabeza cuando lo que más me gustaría es poderme dormir de nuevo. Sin embargo me sigo proponiendo cada fin de semana lo mismo y siempre me desilusiona verme incapaz de coger otra vez el sueño, y a cambio solo obtengo una mente colapsada de ideas, conversaciones imaginarias con otras personas e incluso propósitos para la semana próxima, el mes venidero o el año siguiente. Ordeno y planifico, repaso canciones en mi cabeza, recuerdo a personas, momentos o pienso en como actuar en el futuro próximo ante conversaciones con amigos, compañeros o con quien quiera que sea.
Desde luego, se me ocurren mis mejores ideas ( o eso pienso yo) y sin embargo nunca tengo ni este blog para escribirlas, ni un cuaderno y bolígrafo, ni el móvil cerca. Siempre he mantenido que mis mejores ideas vuelan y no hay manera de dejarlas plasmadas. Algo así como la frase de Picasso: "La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando".
En fin, de las miles de cosas que me dio para pensar este fin de semana, no recuerdo ninguna para hablar aquí.
Pero hoy quiero hacer un alegato a la risa y a lo sencillo que es a veces lo que más difícil parece. A veces una llamada no esperada. Tan solo charlar y hacer comentarios que sabes que el interlocutor se va a reír es lo mejor, lo más necesario. Y más cuando quizá esos pocos segundos de risa se saborean con la intensidad de saberse que podría no haber muchos más.
Siempre fui un poco bufón. El que saca la sonrisa a los demás, el que hacía orinarse encima a media familia con mis monólogos, aunque en aquel entonces no se llamaba así a ponerse delante del público para hacerle reír. No se me daba mal, ahora se me va dando peor a no ser que sienta que quien me escucha lo necesita de veras. En ese caso, saco todo mi desparpajo y mi humor ácido y hago reír a quien lo necesite. Tan solo porque lo necesite, tan solo porque me resulta fácil, porque a veces tan solo basta con un poco de humor para romper el hielo y el miedo.
La seriedad se ha apoderado de todo y de todos. Estamos perdiendo la facultad de quitarle hierro al asunto y reírnos de todo, de todos y sobretodo de uno mismo.
Hoy y con este tema solo puedo poner un tema con humor, pero un gran tema.
tema: Soy un Nenúfar Solitario
interpretes: Faemino y Pepin Tre
disco: 18 Boleros Chulos
año: 2003

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