miércoles, 19 de marzo de 2025

Maneras de vivir

 Hace casi un año pensé, como en tantas otras ocasiones anteriores, colgar mis guitarras, venderlas, vender amplificadores y quedándome apenas con una, dejar de lado la guitarra y la música, y dedicarme a terminar varios proyectos que empecé a escribir y para los cuales nunca dedico el tiempo que necesitan.
Hoy, a pocos días de cumplir años y acercarme mucho más a la mitad de un siglo vivido, un antiguo amigo me envía esta foto que encabeza esta entrada y que él ha encontrado en casa de su madre. 
Al enviarme y observarla, veo que treinta años después hay cientos de diferencias en cada uno de los que salimos en la fotografía, pero una sola coincidencia. Ya en esa foto aparece un recuerdo de cómo fui, pero agarrado a lo que soy ahora. Amarrado ya, a lo mismo que hoy en día.
Al igual que entonces, hoy todavía digo en voz baja que toco la guitarra como pasatiempo. Justamente el fin de semana tuve una conversación con un sobrino adolescente al que le explicaba que no hay que confundir "Ser algo" con "Triunfar en algo". Y es que corren tiempos en los que nos hacen creer que si no triunfas y obtienes el reconocimiento de la masa, entonces es que no eres eso que quieres, y que por lo tanto debes dedicarte a otra cosa. Sin embargo, aunque ahora ya entiendo los entresijos del triunfo y cómo para lograrlo es más importante de quien te rodees que lo que realices, ahora entiendo también lo que significa dedicarse a algo aunque no te lo certifique la masa y la industria.
Yo creo que a estas alturas, todos y cada uno de nosotros mismos, podemos estar orgullosos de decir lo que somos y a que nos dedicamos, y en mi caso más de treinta años abrazado día a día a una guitarra como en esa foto y todo lo que conlleva la música, creo que ya vale. Que ya podemos decir sin vergüenza a qué nos dedicamos y lo que somos.
 Si la imagen de arriba es de hace treinta años, hoy realizo una foto de mi despacho desde el que escribo estas lineas. Y no para decirle a los lectores lo que tengo, sino para decirme a mi mismo que cerca de los cincuenta, sigo luchando por la misma ilusión. Y por lo tanto, lejos de pensar en vender guitarras y dejarlo, aunque los árboles no me dejen ver el bosque, el resultado y el tiempo me ha merecido la pena. Por decirlo al estilo del señor Mercado, Maneras de vivir.
 
Hoy voy a dejar dos canciones al hilo de esta foto de cabecera. Son muchas las canciones y los autores que hablan de esta sinergia entre músico e instrumento, en eso de seguir dando guerra con canciones, etc. Pero voy a elegir dos que creo que en este momento de mi vida me hacen sentirme más identificado. 

Espero me perdonen por haber escrito hoy una entrada tan egocentrista, pero de veras que esa foto de esta tarde me ha removido y recordado que ya hace demasiado tiempo de todo.
 
tema: El blues de lo que pasa en mi escalera
autor: Joaquín Sabina
disco: Esta boca es mía
año: 1994

 
tema: Maneras de vivir (versión en directo 2011)
autor: Leño
disco: Maneras de vivir (Single)
año: 1981

 

miércoles, 5 de marzo de 2025

A veces, todavía puede ser

"A veces hay días como hoy.
Días en los que soy sincero con mi corazón."
Esto decía una de las letras mis canciones. Y es verdad, a veces hay días como hoy.
Días en los que poco o nada me importan esos problemas que normalmente me atormentan. Días en los que vuelve a sonar "a todos hierros" en mi casa la voz de Ernest. Días como hoy en los que a parte de felicidad y desahogo, pienso en lo grande que son sus canciones, su voz y todo lo que compone, aunque nunca haya sido reconocido ni apoyado.
Si esto no te sube la moral, pocas cosas te la podrán subir.
Felicidades Ángel, gracias por la noche y por todo

Pd: Pues si, Javi, si. Es muy muy bello que una canción nos traslade a los mismos lugares y momentos. De hecho, no creo que haya muchas cosas tan bellas a la misma altura.
 
tema: Puede ser
autor: Matilda blue
disco: De ayer ya hace tiempo
año: 2019